Diez Principios por los Cuales Vivir

sunset-401541_1280Jesús pasó tres años con los discípulos enseñandoles y preparándolos para hacer el trabajo que Dios había estipulado para ellos. Ésta fue la oportunidad personal de ellos, en habitar por una temporada, en la escuela de Dios. Fue durante este tiempo en el que aprendieron del amor personal de Dios y su compromiso con ellos y el mundo entero.

Jesús les enseño no solamente en cómo vivir victoriosamente como creyentes, sino que también los preparó para el día en que no llamarían más a esta tierra, su hogar.

Los principios de la Palabra de Dios llevan consigo un tremendo potencial para el crecimiento espiritual y emocional. Por supuesto, que el beneficio más grande que conseguimos al cumplir con cualquiera de los principios de Dios, es una relación más profunda y mucho más provechosa con el Señor Jesucristo.

El crecimiento espiritual requiere tanto compromiso como sacrificio. Sabemos que Jesucristo hizo el compromiso y sacrificio máximo cuando escogió llegar a ser nuestro Salvador y Señor. Los siguientes principios son gratificantes y beneficiosos en nuestro caminar con el Señor. En cuanto los lea, pídale a Dios que le muestre los que Él tiene que trabajar en usted.

1. Obedezca a Dios. Obedecer no siempre es fácil. La tentación de dejarse llevar por la presión de compromiso de quienes le rodean, es muy real. El compromiso con los demás y la falta de convicción le conducirán a una fe vacilante.

2. Confíe en Dios. Nada puede cambiar la fidelidad de Dios para usted. Usted puede confiar en Él, sin importar cuáles son sus circunstancias.

3. Espere en Dios. El Salmo 27:14 dice “Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová”.

4. Dé para la obra de Dios. El dar es un indicativo del nivel de nuestra fe. Nosotros damos para la obra de Dios, como Él nos ha ordenado. No para ganar puntos con Dios, sino porque podemos participar en los asuntos de su Reino.

5. Usted no puede vivir la vida cristiana a su manera. Muchos han terminado exhaustos, tanto física como emocionalmente, al tratar de vivir a su manera y apartados de Dios.

6. Acepte que Dios lo ama incondicionalmente. Muchos llevan un peso enorme de culpabilidad. Están atrapados por el pecado o el sentimiento de culpa como si hubiese hecho algo que Dios no puede perdonar.

7. Dios está en control. Dios sostiene el mundo, todas las naciones, bajo su control. Nos dice en Isaías 54:17, “Ninguna arma forjada contra ti prosperará”…

8. Dependa completamente del Espíritu Santo. Cuando estamos asustados, Dios está con nosotros. David escribió: “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente… No temerás al terror nocturno, ni saeta que vuele de día… No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos” (Salmo 91:1, 5, 10,11).

9. Medite sobre los requisitos de Dios como prioridad. Cuando hablamos sobre meditación, estamos refiriéndonos a la oración y al estudio de la Palabra de Dios

10. La Palabra de Dios transformará su vida. El evangelio de Jesucristo tiene el poder de penetrar hasta el más endurecido corazón, más allá de la cultura, credo o pecados pasados. Transformará la vida de una persona y cambiará su destino eterno.